Tras una semana de reflexión, de recuerdos, de pensamientos, de hipótesis, de imaginar lo que pudo haber sido y no fue, de peleas a gran escala, de revoluciones y reclamaciones, el Sevilla se enfrenta con la que a día de hoy es su única y mayor realidad, la Liga, esa Liga desigualada, desiquilibrada, renegada, pero que marcará el destino del conjunto nervionense a corto, medio y largo plazo.Ese destino a largo plazo contempla objetivos mayores, todos a nivel nacional ya, pues Europa se fue por el retrete de la previa, pero ambiciosos y de envergadura en cualquier caso. Pero más le vale ir olvidando al Sevilla, por ahora, esas grandilocuentes aspiraciones, tanto como sus grandilocuentes reclamaciones. Más le vale porque su batalla ahora es recomponerse, consolidarse, armarse, de puntos y de confianza, para una larga andadura en la Liga, esa competición desvirtuada pero día a día al fin y al cabo del Sevilla y de todo el fútbol español.
Esa paso a paso doméstico lo comenzó el Sevilla con una victoria ante el Málaga, pero el varapalo de Hannover y el adiós a Europa aún se mantienen en el ambiente. Solo un prodigioso comienzo en el campeonato nacional podría mitigar el dolor europeo. En ello está Marcelino, en intentar hacer olvidar ese fracaso con éxitos. Y esos éxitos pasan por una gran Liga, y una gran Liga pasa por alcanzar la Liga de Campeones, y ese objetivo pasa por superar a rivales de similar o parecido nivel, como el Villarreal, contrario este sábado.
Los dos equipos, unidos y de la mano en sus reclamaciones desde los despachos, son rivales directos, directísimos, en el terreno de juego, y ambos quieren marcar diferencias sobre el césped. El conjunto castellonense ya vivió en sus carnes la liga desigual con la goleada del Barcelona en la segunda jornada, y con ánimo de revancha llega a este segundo partido de Liga. El Sevilla, por su parte, se presenta ya con tres puntos y con un Negredo en un momento de forma espectacular y con un récord histórico del club a su alcance (marcar por sexta jornada consecutiva, como Arza y Araújo).
Las dudas en el once del Sevilla, en cualquier caso, pasan precisamente por el ataque. Negredo aparece como fijo, y está por ver si Marcelino recurre a Kanouté u opta por fortalecer su medular con un centrocampista más. Sea cual sea el sistema, lo que necesita el equipo hispalense es continuidad, de juego, de sistema y sobre todo de resultados. Los goles curan los males, los del terreno de juego. Para los despachos ya están Del Nido y Roig.
At. Madrid Vs Sevilla FC
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